La expresividad en la litografía

La expresividad en la litografía

Cuanto a los artistas, son muchos los que toman consciencia que la obra gráfica original y la litografía constituyen un lenguaje propio, que se une a los procesos de investigación continuos en el campo de la expresividad y creatividad. Es así hasta el punto en que la realización de litografía exige talento, oficio y una participación activa a lo largo del proceso creativo y técnico. 

Aunque algunos de los más grandes pintores, como Durero o Rembrandt, utilizaron la litografía para su producción artística, incluso Guillem Mesquida realizó uno de los primeros desnudos femeninos, la verdad es que la mayoría de los litógrafos eran artesanos que no iban más allá de realizar estampas populares sin demasiadas pretensiones artísticas, y en la mayoría de ocasiones eran otros artesanos quienes coloreaban las estampas a mano. No deja de ser curioso, en el campo artístico, que cuando Senelfender inventó la litografía ni él mismo fue consciente de las posibilidades expresivas de este nuevo sistema de impresión, y no fue hasta pocos años después cuando se descubrió la utilización de los colores en la litografía, cuando Géricault, Goya y Delacroix se lanzaron a la nueva técnica y encontraron un sistema de impresión insólito, lleno de riesgos tentadores, hecho que de manera incomprensible pasaba desapercibido a los observadores, obsesionados por la reproductibilidad, por el arte de masas y en definitiva, por el consumo (Melià, 1989, p. 3). También Guillem Frontera pone de manifiesto que la litografía implica la multiplicación de las posibilidades expresivas de los artistas (Frontera, 1987, p. 3).

Según C. Martínez (Martínez, 2013), que realiza una entrevista a José Fuentes[1], el mundo de la litografía y la obra gráfica original abre un campo inmenso de creación, ya que es un mundo en constante evolución, teniendo en cuenta que esta técnica es la que más ha evolucionado y más se ha enriquecido en el siglo XX. Así, muchos de los grandes artistas han desarrollado proyectos en obra gráfica original, y de manera relevante. Sean Dalí, Picasso o Tàpies todos vieron que la obra gráfica original, y por supuesto la litografía, formaban un mundo que ofrecía (i ofrece) unas posibilidades de creación muy singulares. En la actualidad, cabe destacar que el efecto positivo en el campo de la creación es notable, y precisamente es gracias a este hecho que podemos ver resultados extraordinarios en el campo de la litografía. Los artistas han llegado a encontrar el punto de libertad que les permite no preocuparse tanto por el mercado, de manera que tienen libertad de creación y experimentación para sacar todo lo que les interesa de la técnica y del proceso. Esta falta de preocupación por el mercado también viene propiciada por las características de la litografía, ya que permite que la obra de los artistas tenga un mercado más amplio. Este hecho, a menudo, se ha denominado como la capacidad socializadora de la obra gráfica original: el haber diversos ejemplares de una obra permite la reducción de los precios, hecho que implica que una obra sea más accesible para los compradores.

Haciendo referencia a las posibilidades expresivas, es necesario destacar que el artista encuentra en la piedra litográfica unas posibilidades de expresión que otras técnicas le niegan debido a su fuerza y capacidad de penetración en el papel. J. Melià destaca que la litografía no afecta en el aura del carácter original de la obra hablando en términos de expresividad, porqué precisamente es esta autenticidad la que no se puede reproducir, pero es gracias a la litografía que se permite crear un tipo de obra auténtica y original, que rompe los moldes de la exclusividad que el arte ha tenido y tiene en muchas ocasiones (Melià, 1989, p. 4).

Guillem Frontera habla del sorprendente vigor creativo dela técnica y de los artistas que la trabajan. El autor hace referencia a los contactos de la mayoría de artistas con la obra gráfica original, limitados en muchos casos ala serigrafía debido a la facilidad de acceso ala técnica. Con la litografía se mejora la situación de la creatividad, por lo cual muchos delos artistas han descubierto un mundo que multiplica sus posibilidades expresivas. La litografía permite crear una obra personal, tanto en el proceso de creación como en el de estampación, recuperando el sentido artístico de la obra gráfica original, descubriendo que esta no puede ser una mera reproducción (Frontera, 1987, p. 3).

Hablar de la expresividad y la creatividad mediante la litografía sin hacer referencia a los artistas sería quedarse a medio camino. Por eso, es importante formular una serie de preguntas a artistas experimentados en esta técnica y de lenguaje completamente diferente. Artistas que crecen en los procesos creativos y de investigación, con dominio de las técnicas tradicionales de estampación conscientes de que son técnicas con las que cada experiencia suma.

Para descubrir cuales son las posibilidades expresivas y creativas que hacen posible que la litografía sea una técnica especial en el ámbito artístico, se tratan cuestiones como: ¿Que es lo que hace que la litografía sea una técnica especial? ¿Qué aporta de diferente al proceso creativo? ¿Qué diferencias permite la litografía a la hora de expresarse artísticamente? Al margen de estas cuestiones, también es interesante la opinión del concepto de reproductibilidad de la imagen que tiene el artista, que vamos a descubrir seguidamente: 

Por lo que atañe a que es lo que hace especial a la litografía, en el ámbito artístico hay que destacar que algunos artistas conciben la litografía como un arte meramente reproductivo. Hay que destacar que para los artistas interesados en el mundo de las técnicas de estampación tradicionales y en la obra gráfica original, la litografía tiene dos vertientes: por una parte hablan del desafío que implica el proceso de trabajar mediante una técnica indirecta, donde el resultado final siempre tiene algo de incierto. Por otro lado, se hace referencia a la multiplicidad de la imagen, que aunque no tenga relación con el campo creativo y expresivo, si que se puede considerar un aspecto positivo pero no decisivo, como un valor añadido que impulsa a los artistas a experimentar con esta técnica. Como bien indican los artistas, la capacidad expresiva de la litografía, el ámbito artístico, ha surgido con el tiempo, ya que en sus inicios la función dela litografía era bien distinta. Hay que destacar que hoy en día la litografía cuenta con una importantísima vertiente, la artística, y es que lo que se consigue dibujando sobre la piedra no lo ofrece cualquier otra técnica. Son muchos los artistas que afirman que mundo de las técnicas de estampación tradicionales tiene un aspecto mágico, ya que cuando levantan el papel de la piedra se preguntan: ¿Qué habrá salido?”.

En este sentido, lo que hace especial a la litografía es el efecto “mágico” de descubrir la estampa cuando se retira el papel húmedo. Aunque el artista sepa lo que ha dibujado, el resultado final al ver la estampa siempre varia, además que nunca hay dos estampas exactamente iguales. Cuando hablamos de la importancia del valor añadido de la obra gráfica original, lo hacemos pensando en que la obra es a la vez original pero no es única.

Hoy en día, la gran mayoría de artistas que trabajan con la técnica litográfica no dan tanta importancia al hecho reproductivo como a los resultados que ofrece. Como bien afirman artistas experimentados en el campo, la litografía no reproduce originales, sino que crea obras propias, pensadas exclusivamente para ser creadas sobre piedra. 

Hablar de lo que hace diferente a la litografía de otras técnicas implica hacer referencia al proceso técnico. Según los artistas que trabajan la técnica, la litografía da la posibilidad de descubrir un mundo diferente. Los resultados que ofrece siempre son diferentes a la obra que se pueda realizar sobre papel o tela. La litografía es un lenguaje especial porque una misma técnica es capaz de transmitir infinidad de trazos, dependiendo de si el artista trabaja con tinta o con lápiz. Es esta versatilidad la que la hace más especial. 

En el ámbito puramente creativo, hay que destacar que el soporte de la obra siempre condiciona el diseño que se plasmará (o a la inversa), en cualquier expresión de las artes plásticas, y así lo afirman numerosos artistas: cuando se pinta sobre papel o tela, el proceso creativo y la expresividad siempre tienen que amoldarse a las posibilidades que da el soporte, lo mismo pasa en las medidas o formato. La litografía, no varía el concepto del autor, así como hacen otros lenguajes, pero si varía el proceso creativo y expresivo. Así, podemos afirmar que los procesos creativos a la hora de trabajar con la litografía cambian, hasta tal punto que podemos afirmar que en algunos casos el cambio es drástico: la litografía solo permite, en la gran mayoría de casos y según el dibujo del artista, dibujar un color por piedra. Esto significa que si el artista quiere incorporar cinco colores en una imagen, tiene que dibujar cinco piedras litográficas, una por color. En el proceso creativo esto significa que tiene que descomponer la imagen en diferentes capas, una para cada color. Y no solo eso, sino que el artista tiene que invertir la imagen: si el motivo tiene que “mirar” hacia la derecha, éste tiene que ser dibujado hacia la izquierda.

En este caso, podemos ver como los artistas cambian las pautas de su creatividad para amoldarlas a la técnica. Esto no implica cambiar su lenguaje, sino que tiene que utilizar otras herramientas para llegar a un resultado satisfactorio. Aunque el proceso creativo es más laborioso, al final, los artistas llegan a la conclusión que se ve recompensado en los resultados.

Por lo que atañe a la expresividad, las posibilidades expresivas que ofrece la litografía no se encuentran en otra técnica. Cuando se utiliza la litografía como lenguaje propio, la obra adquiere cierta fuerza y un aire diferente, ya que se concibe la obra para la piedra y para ser posteriormente estampada, y se tiene en mente las posibilidades diferentes que esto ofrece, y que no ofrecen otras técnicas. Expresivamente, la litografía aporta resultados muy difíciles de comparar con otras técnicas, de la misma manera que no se puede comparar una pintura al óleo con una al temple. Así, entendiendo lo que aporta la litografía como técnica expresiva, con la posibilidad de crear aguas, sumas de colores en diferentes piedras[2], crea obras que poco tienen que ver (expresivamente) con, por ejemplo, los óleos sobre tela. Según los artistas, no se puede expresar lo mismo con óleo que con la litografía, son técnicas diferentes y expresan cosas distintas. De hecho, hay que destacar que los artistas consideran la técnica como un elemento vivo: se dibuja una imagen, pero el efecto sorpresa siempre está ahí. Saben lo que han dibujado, pero no saben exactamente como aparecerá: la intensidad del trazo, las aguas… saben que están pero siempre es una sorpresa cuando se ven sobre el papel. 

Esperança Llabrés


Referencias:

Frontera, G. (1987). “Cinco años del Taller 6A”. A: Frontera, G. (coord.), Obra Gràfica – Mallorca. Edicions 6a Obra Gràfica.Palma: Edicions 6a Obra Gràfica, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Calcografía Nacional. p. 1-4.

Martínez, C. (2013). “El poder de la obra gràfica”. En: Diario de Información. Nº s/n. Consulta en línea: http://www.diarioinformacion.com/cultura/2013/07/19/obra-grafica/1397226.html [Fecha de consulta: 13/03/2019].

Melià, J. (1989). “El Taller 6A i la nova Mallorca”. En: Edicions 6a Obra Gràfica: Llonja. Palma de Mallorca: Govern Balear. p. 3-5.


Notas:

[1]José Fuentes es profesor en un Taller de Grabado de técnicas de estampación tradicionales.

[2]En este caso se hace referencia al hecho de que la tinta no es opaca, sino que es transparente, hecho que permite sumar otros colores, por ejemplo, con la estampación de un motivo amarillo y posteriormente uno azul, se puede conseguir un tercer color verde, sin necesidad de estampar una tercera piedra.

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